Artesanía y oficios

«Tierra de artesanos albarqueros»

 

Los albarqueros son artesanos que trabajaban la madera haciendo albarcas, calzado típico que permitía aislar el pie de la humedad del suelo y mantenerlo caliente durante las faenas del campo. Es práctico de igual forma para caminar por terrenos escabrosos, barrizales, incluso por la nieve, ya que los «tarugos» o tacos inferiores dan elevación al pie, facilitando agilidad al caminar.

Hoy en día, si bien todavía quedan algunas personas que las siguen usando en el medio rural fundamentalmente tienen un fin ornamental, utilizándose por grupos de danzas o en fiestas y eventos populares.

En Carmona, la escultura de la albarca homenaje a Amado Gómez, maestro artesano del oficio.

 

El oficio de Albarquero

El arte de la fragua

La elaboración de la gaita

La siega a dalle

Una herramienta agrícola que con la mecanización de los medios ha quedado prácticamente en desuso, aunque sobrevive en muchas zonas rurales, ya no casi por tradición sino por eficacia, que no eficiencia, aunque esto dependerá de la habilidad y destreza del segador.

Previamente a la siega, el dalle debía picarse con un yunque y un martillo.  El yunque quedaba clavado en la tierra, sobre éste se disponía la hoja del dalle y con el martillo se aplicaban unos golpes para dejar el corte más fino y la desaparición de imperfecciones.  Durante la siega el dalle se afilaba con la pizarra que sacaba el segador de la colodra colocada en su cinturón.  El cuerpo entero del impulso traza un arco de derecha a izquierda o viceversa produciendo hileras llamadas cambadas, las cuales se esparcían para que el sol secara la hierba por un lado y por otro.  Una vez seca se transportaba en carro a los pajares y de allí a las vacas previamente mesada con un picayu.

La elaboración de queso

Gabriel regenta su quesería, situada en Sopeña de Cabuérniga, desde la década de los noventa.  Se dedica a la fabricación de quesos artesanos de leche de vaca, cabra, oveja y mezcla.

Antes de llevarnos este exquisito bocado a la boca, ganador de numerosos premios nacionales e internacionales, ha de atravesar un proceso de elaboración complejo, el cual a continuación describimos sucintamente.

El producto principal, leche de vaca, oveja, cabra o mezcla, se calienta en una cuba a una temperatura determinada hasta que quede cuajada para posteriormente cortarla con liras.  Inmediatamente pasa a una batea con una tela para filtrar y separar el suero de la masa.  Ésta última se va introduciendo en los diferentes moldes donde se voltea sucesivas veces.  Al día siguiente se recubre de sal.  Posteriormente los quesos pasan a un secadero durante un periodo de tres semanas aproximadamente, a una humedad y temperatura determinadas.  Se van volteando hasta que adoptan una consistencia compacta y dura.  Alcanzada dicha consistencia se depositan los quesos en una cámara de maduración donde están dos meses, los quesos pequeños y, los quesos grandes o los denominados viejos, de seis a uno o dos años.  Durante este proceso los quesos crean una capa de moho en la corteza que previamente a su salida a la venta, se cepilla o lava.

 

El cantero y el trabajo en piedra

Allá por la década de los 80, Manuel, vecino de Selores de Cabuérniga, comenzó su profesión en la cantería realizando trabajos para los vecinos del municipio de Cabuérniga en un pequeño y modesto taller y con las primeras herramientas manuales para medir, trazar y comprobar; para golpear, el mazo y maceta; para eliminar las grandes irregularidades, el pico; el martillo trinchante; la bujarda,  puntero y cincel, entre otras.

Si bien herramientas  y maquinaria han evolucionado desde entonces sustituyendo en gran medida la fuerza muscular del cantero por presión de aire con las herramientas neumáticas, bien es verdad que para conseguir un trabajo preciso y perfecto, Manuel sigue utilizando siempre que puede las herramientas manuales para trabajos específicos de sillería y encargos concretos y escogidos.

Esencialmente trabaja la sillería, con piedra arenisca, para las casas: esquinas, ventanas, puertas e impostas.  Sin embargo, hay que mencionar su arte y dedicación a la talla de escudos, entre otros, que requieren de estudio del dibujo lineal, técnico y artístico.

La elaboración de mangos de madera 

Justo, en su fábrica de maderas ubicada en Selores de Cabuérniga, se dedica a la elaboración de mangos para las herramientas de los pequeños agricultores y hortelanos, así como para las de los ganaderos, si bien en menor cantidad ya que la ganadería se ha ido mecanizado prácticamente del todo.

Esencialmente trabaja con avellano.  Corta los palos en invierno, realiza unos cortes en los mismo para el secado evitando así que la sabia salga y no se pudra dentro.  Una vez secos se enderezan y los da forma para introducirlos en las diferentes herramientas de hierro como, azadas, horcas, guadañas, rastrillos, vadillos, si bien los dos últimos son elaborados al completo ya que la misma herramienta es de madera.